Cuadernos de otros cursos

9.09.2009

Insite05, representaciones de la frontera

Durante la clase de Frontera Norte se repartieron varias imágenes cuya función radica en el registro gráfico de diversos performances pertenecientes al proyecto de Inste 05. Dichas imágenes conforman por sí mismas un documento que muestra la visión particular de diversos artistas, mismos, que bajo su interpretación del espacio fronterizo, construyen una red de significantes para el público participe de la realidad fronteriza.

En el caso del proyecto titulado en One Flew Over the Void (Bala perdida) de Javier Téllez, el artista ofrece una visión particular que muestra una relación estrecha con la migración y la búsqueda de acceder al estilo de vida norteamericano. Téllez reúne una serie de elementos que cobran un sentido entendido, quizás, únicamente por el residente fronterizo. La acción de lanzar a un ser humano a través de la frontera, ofrece una visión irónica e incluso circense que a la vez que critica, ridiculiza y señala la problemática migratoria en la región del norte. Dicha manifestación artística corresponde pues a una interpretación cuyo carácter intimo reside en el entendimiento subjetivo de la realidad fronteriza por parte del artista, que al ser manifestado en la obra, busca volver objetiva dicha realidad.

Realizar una crítica a la obra de Téllez no resulta sencillo, puesto que considero la opinión va mas allá del gusto estético de la obra, es decir, obedece a determinadas concepciones interiorizadas de la frontera, mismas que f
orman parte de la experiencia de vida, difícil de transmitir en un texto como este. Finalmente, he de reconocer, respetar y valorar la obra artística como parte de la realidad fronteriza, misma que a su vez construye parte significativa de la identidad de esta región, sumándose así a las tantas representaciones del espacio fronterizo.

Adjunto material auudvisual y explciacion de la obra de Tellez.

Como es usual en su trabajo artístico, , Javier Téllez colabora con pacientes psiquiátricos —esta vez del Centro de Salud Mental del Estado de Baja California, en Mexicali—, a fin de crear conjuntamente un evento y registrar el proceso y su performance final. Javier trabajó sobre la idea de fronteras espaciales y mentales en el contexto de Tijuana y San Diego, inspirado en la tradicional figura circense del hombre bala. El evento a concebir y a organizar sería lanzar un hombre-bala sobre la frontera entre México y los Estados Unidos. A partir de sucesivos talleres de creación y de su intercambio con el hombre bala más famoso del mundo, Dave Smith, los pacientes concibieron con Javier Téllez todo el espectáculo del lanzamiento: la escenografía, el programa de música, el vestuario y los anuncios impresos, de perifoneo; y de radio y televisión. El evento tendría lugar el 27 de agosto ahí donde la barda entra al mar, entre Playas de Tijuana y el Border Field State Park. Posteriormente Téllez creará un vídeo de este proceso y del evento

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Insite05







Comentario de las postales

Principalmente, se me hizo interesante que aunque algunas imágenes
a simple vista se vean un poco sencillas, observándolas bien llegan a
tener una gran variedad de significados .Por ejem. la postal de la
bandera donde se observa como una persona corre de México a E.U,
es muy clara, refleja la realidad que vive la sociedad ante la migración,
ya que las condiciones de vida no son nada favorables, por esta causa
se van a buscar una mejor vida, trabajos, oportunidades, para poder
sobrevivir y ayudar a sus familias. También se puede ver reflejadas la
fuga de cerebros, mezclas de culturas, de lenguajes, formas de vida,
etc. En conclusión, cada imagen mostraba toda una historia en la cual
se reflejan las vivencias de una sociedad.

Postal del perro

Un perro, siendo un animal muy común entre los humanos, conocido como el mejor amigo del hombre, es tomado como icono de para una representación a la frontera de México-Estados Unidos. Un simple can, que la vista de cualquiera puede ser una simple postal sin significado alguno, si preguntas a la gente que se cruza en tu camino su respuesta no pasará más de un simple perro olfateando.
Sin embargo, profundizándolos en la imagen, encuentras ciertas características y claves que al analizarlas se empieza a tomar conciencia y descubrir lo que hay detrás. El movimiento que se da en la imagen puede hacer referencia a la migración, el cambio de hogar y la mezcla de culturas, ya que Tijuana es un estado multicultural, por ese hecho de que el migrante arrastra su cultura a donde valla.

Por otra parte, el color amarillento o naranja que se muestra de fondo hace referencia al calor o desierto en que muchas veces se adentran este tipo de personas cuando son indocumentadas. Estos dos elementos al unirlos (perro y fondo), dan una sensación de agotamiento, lo cual se demuestra por la expresión del perro; con esto se puede tomar que el movimiento del perro da un efecto de lentitud para así poder ejemplificar el cansancio sentido por este can.

El canino que se presenta, tiende a ser agresivo podría ser un Rottwiler (si de describe por raza), así que su instinto es de pelea, alerta y activo; no obstante, la foto lo muestra débil, sumido, lo contrario o que es posible que este sufriendo algún tipo de daño, una presentación que se asemeja a la del migrante que siendo un ser de gran valor y carácter se muestra diminuto y débil ante la presencia del desierto y el temor a cruzar.

Aunque se dice que la migra utiliza perros para olfatear al extraño, si este es el caso, se muestra como símbolo a esta manera de cazar migrantes y el efecto que muestra la patrulla fronteriza, ya que últimamente se les ha dado por matar a los que se encuentran tratando de cruzar; asiento referencia a estas razas de perros que matan por su instinto.

Finalmente, una imagen da mucho que decir e interpretar, un animal dice mil palabras y se le pueden sacar un sinfín de significados que muestran una vida. Para ello se debe estar atento a todo; la cercanía a la frontera y el ver a diario los problemas que se presentan, a diferencia de los del sur, el canino puede ser más expresivo para uno y asimilarlo con estas gentes que tratan de mejorar su estilo de vida.

La imagen de mi frontera



Un carro varado bajo un cielo azul claro que me recordó a tantas personas que llegan a mi ciudad con la ilusión de ingresar al vecino país y jamás lo logran; lleno hasta el tope, haciendo alusión a la cantidad de habitantes con que hoy cuenta nuestra hermosa Tijuana. Un cerco de lámina que me parece inhumano, pues cuantas personas no han de seguir muriendo en su afán por lograr el tan anhelado sueño americano; sin embargo, aún consientes de los peligros, nuestros paisanos siguen cruzando, muriendo de sed, deshidratados y cansados, asesinados por crueles personas sin mayor sentido de hermandad. La imagen me ha recordado con sus flores, la diversidad cultural que con el tiempo ha llegado a la ciudad, dándole o probablemente restándole identidad a nuestras tradiciones, pero de alguna forma, la migración a traído nuevas costumbres que han sido adoptadas por los de aquí nativos. Tierra, el elemento que para mi significa mucho, la imagen que quizá sea la que primeramente llega a mi mente cuando de descripción de imágenes de frontera se refiere, probablemente sea porque me remoto a imágenes de antaño, fotografías valiosas que considero de gran contenido. Finalmente, al fondo se puede apreciar a nuestra vecina ciudad fronteriza, pretendiendo tal vez mostrarnos que aún con barreras, los sueños nos son imposibles y que para muchos, el sueño americano será algo real aún cuando eso signifique dejar a tras a un hermoso país que siempre esperara junto con los suyos su regreso.
Arredondo Noriega Mónica Virginia
Frontera Norte
531
9 de septiembre de 2009

Postales referentes a la frontera


Las imágenes en general, presentan una frontera que quiere ser libre y reconocida de una buena forma en el mundo, no solo como el lugar en el que cruzan ilegales hacia el país vecino, donde hay discriminación y donde la violencia se apodera día con día de la tranquilidad de las personas. Es de reconocerse el trabajo que hicieron las personas que elaboraron las postales, puesto que dan un buen ejemplo a todos los ciudadanos de que querer es poder y todos podemos lograr que nuestra voz e ideales sean escuchados.
Rodríguez Larios, Liliana
Frontera Norte
Grupo:531
9 de septiembre del 2009

No te vayas si vas a regresar

La fotografía en blanco y negro que muestra un letrero con una frase que dice más o menos así: “¿por qué te marchas si vas a regresar?”, y esta imagen también muestra dos carros antiguos, con placas de fecha de 1926, donde nos da la idea de que las personas a pesar de que siempre intentan pasar al otro lado de la frontera, es decir, a los Estados Unidos, nunca encuentran el día para poder regresar a su país. Porque a pesar de que México no es el mejor país del mundo, no cabe duda que no hay lugar como México, y definitivamente Estados Unidos no llena el hueco que México causa en las personas, es por eso que la frase tiene mucha credibilidad, para qué te engañas en ir a Estados Unidos, si al final terminarás regresando a México. No cabe duda que la comida, la cultura, las personas, son muy diferentes en Estados Unidos, es por eso que las personas que se van de aquí, lo único que desean es regresar.
Elsie Agraz Romero
Grupo: 531
9 sept. 2009

Crítica a las postales

Las imagenes tienen un simbolizmo importante, parte de la vida de quienes habitamos la frontera y quienes llegan a ella. Muchas postales traen un significado muy sencillo y explicito, en este caso reflejar un poco sobre la identidad que toman las personas, y muchos nos sentimos identificados hasta cierto punto, mostramos cierta empatia. No obstante, creo que el mensaje es un poco dificil de encontrar. Si fueran un poco mas sencillas de decifrar, podrian mostrarselas a jovenes de 13 y 14 años, para que comiencen a darse cuenta de la realidad que los rodea; que lamentablemente no hay justicia, que no hay oportunidades equitativas y que hay discriminación, y que ellos pueden ayudar a hacer la diferencia en un futuro no tan distante.


Castillo, Mónica.
Frontera Norte, 531
Septiembre 9,2009

Entender sobre un ''perro''

La fotografía del perro, relacionándola con Frontera Norte, puede ser descrita desde varias perspectivas tales como la búsqueda de un mejor futuro o simplemente de algo mejor, ya que el perro está como olfateando. Por otro lado, podemos pensar que es un sabueso en búsqueda de su presa tal como puede ser representada metafóricamente "la migra" esperando el momento justo para atacar y no dejar pasar a los "extraños" más allá de los limites designados por ellos. El perro, además de esto representa el vagar de las personas para encontrar su destino (que la mayoría del tiempo es incierto) y de vez en cuando, en el camino hacia su objetivo, termina echando raices en el lugar de paso.
Estrada Caro,
Yuliana Gpe.
Grupo 531

Crítica a las Representaciones Sociales en Tijuana.

En un mundo en el cual existe una relación cultural diaria, donde se intercambian significados de distintas personas a toda hora, podría originar una confusión del "yo". Al momento de construir nuestra realidad adoptamos otras que son diferentes entre sí, originando conflictos internos para socializar.
Este dilema es visto continuamente en la frontera, puesto que la convivencia permite conocer a los demás y a uno mismo por medio del lenguaje: mexicanos, estadounidenses, coreanos, chinos... diferentes razas viviendo en un solo punto, donde pueden darse cuenta de la existencia del otro o ignorarlo. Varias culturas que forman un crisol característico y único en la ciudad.
Los tijuanenses se encuentran lejos de sus raíces prehispánicas y se refugian en culturas extranjeras para formar su propia identidad, por eso buscan en pequeñas cosas algo que recuerde su origen novohispano, de ahí que intercambian roles que combinen su pasado con el presente.
La visión y experiencias de los ciudadanos fronterizos son opuestas al habitante del centro de la nación. La sociedad será administrada con distintos métodos... la vida no es igual.


Ruiz Núñez Yahaira
531
Frontera Norte
09/Sep/09
Palomares Jacuinde Daniel Alejandro Grupo: 531
Es importante especificar, ser objetivos con el significad que daremos dar en algunas cosas, paro no perder el enfoque y el material intelectual de dichas cosas, dar un buen sentido al mensaje.
Las imágenes tratadas en la clase, muestran un estilo de proyección de mensajes, un carácter que se enfoca en lo abstracto y al mismo tiempo, lo sutil que resulta una persona y su formación intelectual, al tratar de interactuar con los demás, de una manera que rompe con lo ordinario.

cultura urbana y frontera

Estos son unos videos que envió Bryan, estudiante de Comunicación, donde él y otros compañeros exploran discursos sobre la cultura urbana y la frontera.

FRONTERA CAMALEON



TINTA SOBRE TINTA




LA ROCA HA SANGRADO



PARAONIRICO PARTE 1


PARAONIRICO PARTE 2

Rutina Citadina

Yahaira Ruiz
Grupo 532
Frontera Norte
Agosto 20 de 2009

Caminando por las calles de la 5 y 10 de la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, después de una jornada educativa en la UABC, observo cuánto ha cambiado la ciudad en estos años, tratando de ser modernizada por todos nuestros presidentes municipales y estatales en base a las carreteras y el transporte público. Aún recuerdo a los taxis “guallinas”, largos y en la parte trasera (la cajuela) para los pasajeros que observaban el recorrido al revés mareándose en el trayecto; ahora los nuevos taxis son “vans”, camionetas más cómodas, pero con el mismo problema en la parte de atrás aunque miren al frente: apretados y cuando alguien baja, debe caminar casi por encima de los otros, mostrando el trasero en sus caras. Puede sonar incómodo, pero forma parte de la rutina diaria de muchos estudiantes.

Si mi abuela Genoveva estuviera aquí, seguramente se quejaría del “nuevo mundo” y haría huelga para que volvieran los modelos anteriores. Ella no es de Tijuana, pero se siente parte de la ciudad, de ahí su derecho de alzar la voz. Nació en un rancho llamado Valle de Zaragoza, que hoy es una ciudad sub-urbana. Cerca del río Conchos y que, cuando llueve se puede observar la maravilla natural de arroyo corriendo a toda prisa con su espuma blanca liderando la corriente era como el paraíso para esa quinceañera de pueblo; sin embargo no sospechaba que un par de ojos oscuros y presencia menuda, más con su experiencia en el campo, forjaban a un hombre que, diez años mayor que ella la observaba como mujer y un buen día la raptó. Guerrero, así se llama ese secuestrador: hoy, mi abuelo, moreno por los rayos del sol y rostro sereno que regresa cansado a su hogar de siempre, luego de trabajar en el campo desde la mañana.

Guerre, como le dice mi abuela cariñosamente, tiene un sueño que espera cumplir antes de ser enterrado: conocer el mar. Jamás ha salido de la ciudad donde nació y a sus más de 60 años, anhela observar “el pedazo de cielo azul en la arena”. No visito la playa con regularidad, pero ese gozo de observarlo no se podría comparar con la de él, ya que lo veo como algo cotidiano: la brisa del mar, el sonido de las olas, las gaviotas, el sentir los granos de arena en mis pies… seguramente mi abuelo sonreiría de oreja a oreja en su cara áspera y el bigote gris se sacudiría alegre, mientras que en su interior se desatan emociones de sorpresa y felicidad verdadera al mirar el atardecer naranja en ese trozo de cielo.

El claxon de un trailer que pasaba como tren al lado del taxi ensordeció mis oídos y provocó molestias entre los pasajeros, incluso el taxista le gritaba con sus palabras “francesas” recordándole varias veces a su mamá. Pobre chofer. Debe sobrellevar esos comentarios todos los días por su brusquedad al manejar. Tal vez todos los traileros tienen esa fama: carácter fuerte, intolerante, violentos, entre otros. Así decía mi papá que era mi abuelo Juan, un hombre malhumorado y de poca paciencia, pero hacía oídos sordos a esos comentarios y seguía su rutina laboral. Eso era lo poco que conocía de él, pues abandonó a su mujer, Lucía, con tres hijos pequeños porque en su sangre corría la herencia de un bígamo. Para mi padre, lamentablemente ese vacío paternal se haría más grande cuando, a los dos años de edad, falleció mi abuela de una repentina enfermedad. Por eso desconozco datos de ellos; además, no tenemos imágenes para conocerlos: la falta de comunicación con su familia provocó este desenlace.

El taxi paró en un semáforo que indicaba alto con su luz roja. Volteé a la izquierda y me encuentro a un grupo de personas que habían ido en busca trabajo en una maquila de Pinos, pero deduje que fueron rechazados por su cara frustrada, sus papeles en la mano y su boca con una mueca de indignación, como si eso les pasara frecuentemente. No he tenido la oportunidad de trabajar para costear mis gastos que, han aumentado con la afamada “crisis económica”; sin embargo, recuerdo relatos acerca de años pasados en las que se podía laborar en la ciudad sin tantos requisitos y la oferta de trabajo era una cosa cotidiana. Ese fue uno de los motivos por los cuales mi abuela decidió venir a Tijuana con sus hijos más grandes: buscaba una mejor vida y brindar una buena educación. Mi madre, como toda joven que llegaba a la adolescencia, estuvo en total desacuerdo con la decisión y utilizó todos sus recursos para impedir su venida a la ciudad; pero, el sueño de su madre pudo más y entre lágrimas y rabia, tomó el autobús que abandonaba Delicias, Chihuahua para dirigirse a una nueva etapa de su vida en un mundo desconocido y horrible en cuanto pisó suelo fronterizo.

De nuevo, el taxi dejó de andar y ahora por el tráfico típico en el Calimax Pinos que se suscita a la misma hora, todos los días. Saqué mis audífonos y empiezo a escuchar música de Michael Jackson, la canción “Ghosts” para que el tiempo pase rápido y no me desespere en ese estado de congestionamiento vehicular. A pesar de que el volumen es elevado, escuché la conversación de una pareja situada en la parte trasera acerca de su estancia en la ciudad por vacaciones, y que sólo estarían por una semana. ¡A cuántos he escuchado decir eso y se han quedado! Ya sea por necesidad, gusto o se enamoraron de Tijuana, decidieron permanecer aquí, poco a poco siendo consumidos por la rutina.

Mi padre, Antonio, había decidido venir a descansar unas semanas y visitar a unos familiares, entre ellos Herlinda, su segunda madre, cuando era un joven adulto con una larga línea laboral. Su impresión de Tijuana fue desagradable: sucia, polvorienta, peligrosa; pero con mejores oportunidades de trabajo. Con su peinado afro y tatuaje de una rosa en su brazo derecho, probó suerte en una maquiladora y con suerte o no, fue aceptado mientras conseguía dinero para regresar a Durango.

Le indiqué al taxista que me bajara en el alto, antes de dar vuelta a su izquierda y se fuera a otras calles. Me bajé tranquilamente del vehículo, no sin antes de pagar la cuota de 10 pesos por utilizar ese medio de transporte. Caminé por un sendero de piedras y deslumbré mi casa de “infiernavit”, como le llaman algunos. Esa casa fue adquirida por mis padres hace 14 años, tiempo en el cual he vivido en ese lugar. Antes estábamos en la colonia Libertad; pero en el momento de recibir la oportunidad de una casa propia, no la desaprovecharon y tuvimos que despedirnos de una pareja de ancianos que todos los días nos consentían a mi hermana y a mí con dulces en una canasta.

Lo más probable era que al llegar, mi mamá ya tendría la comida lista y como soy una joven que le agradan los alimentos, me apuré en llegar. Abrí la puerta de madera azul del patio y lo primero que me recibe es el letrero que anuncia el nombre de la familia que habita la casa con los patos Donald y Daisy tomando malteadas: Ruiz Núñez. El olor a tortillas calentándose acelera mis ansias de comer, así que entro por el umbral con ganas de dejar mis cosas en la sala y sentarme en el comedor. Efectivamente, mamá terminaba de preparar la mesa. Con el dolor y mi estómago aclamando algo, decidí esperar y fui al cuarto a recostarme un rato.

Me dejaron tarea para los siguientes días, pero en estos momentos mi prioridad era comer, así que no quise empezar a hacerla. No obstante, quería ver la televisión y sin más la prendí, buscando algún programa interesante. Únicamente transmitían anuncios de bodegas en renta e imágenes del Boulevard Agua Caliente. Antes en ese lugar existía una fábrica llamada P.P.H., dedicada a la producción de piezas de teléfonos. Era ahí donde papá empezó a trabajar para ahorrar dinero y mi abuela fue su jefa. Ante los demás empleados era una relación de amistad profunda y siempre se escuchaban sus risas resonando el área de producción; pero las intenciones de la abuela eran otras.

Llegó un día donde mamá lo conoció y lo primero que pensó fue en ese peinado afro que le quedaba mal y su complexión de hombre mayor, a pesar de que él le ganaba por 4 años. Antonio, descubriendo esa mala impresión y con deseos de conquistar a esa joven de “ojos grandes y de borreguito”, cambió su imagen al día siguiente, provocando cierto halago en Verónica por tomar en cuenta ese comentario. Para su mala suerte, dos hombres más se encontraban interesados en ella, y gracias a una apuesta entre ellos, donde el premio mayor era mamá, empezaron su noviazgo; la abuela estaba feliz, pues sus planes habían funcionado.

Poco tiempo después recibieron la noticia de que serían padres. Hoy, ese bebé mira la televisión mientras está la comida. Hija de dos personas con orígenes diferentes que, al llegar a la ciudad, la consideraron desagradable y pensaban permanecer por poco tiempo. Pero fueron atraídos por la rutina citadina que ahora nos persigue a todos los tijuanenses, y cuando les preguntan por qué decidieron quedarse, responden en pocas palabras con mucho significado: “Mi vida se hizo aquí”.

· Acerca de la fotografía del perro

Es precisamente una fotografía muy conceptual. En ella se expone a un can con efecto de movimiento, una clara proyección del movimiento migratorio característico del espacio fronterizo México-Estados Unidos. La misma figura posee una expresión sumisa, de represión, que muestra la todos los mártires a los que un migrante o ciudadano fronterizo se expone al contacto con este espacio, de uno u otro lado. Un elemento posiblemente más obvio tiene que ver con la relación entre este perro y los perros que usan los migras para rastrear e identificar determinados factores-elementos. El can representa, por lo tanto, la migra. Para finalizar, a partir de que el perro aparece múltiple, he de referirme a esta situación que alude a la pérdida de identidad cultural que, por un lado, experimentan los migrantes mexicanos residentes en Estados Unidos; y por otro, quienes viven del lado mexicano de la frontera y recae en ellos esta poderosa influencia de la cultura norteamericana.

Hdez. Edgar
Frontera Norte
Grupo 532
Septiembre 8

9.08.2009

“Le petit Chronique”

Víctor Kyoshi Gamboa Shimasaki
Grupo 532
Frontera Norte
Agosto 20 de 2009


Nuestra historia comienza con un joven japonés llamado Sadao Shimasaki quien al no poder encontrar una esposa entre las nativas de Baja California, recurrió a pedir la mano de una japonesa. Por lo menos 5 familias mandaron una foto de una de sus hijas, Hajime Nishijima fue la elegida por el joven; como era costumbre en esa época, la opinión de la joven no importó, el matrimonio fue arreglado por medio de papeleos y la muchacha mandada hacia Baja California sin considerar sus deseos. Desembarcó en el año de 1927 en San Felipe junto con otros japoneses y ahí fue donde conoció a su esposo por primera vez; vivieron en el estado de Mexicali por algún tiempo periodo en el cual fueron agraciados con 3 hijas.

Al llegar el año de 1931 junto con otros japoneses, firmaron un contrato con el Sr. Cross White en el que les permitía cultivar un campo que tenia en Rosarito a cambio de un porcentaje de la ganancia. Cultivaron la granja y al pasar medio año tuvieron otra hija, todo parecía marchar bien hasta que alrededor de 1932 el ejército mexicano, recién alimentado con mierda socialista, les informó que los extranjeros no podían ser dueños de tierra dentro de la nación por lo que sus cultivos ahora pertenecían a México; acto que provocó el enfurecimiento de Sadao pero sobre todo de su esposa. A Hajime no le molestó tanto el hecho de que les quitaran la tierra, sino el que esperaran a que terminaran de cultivar y empacar para poder quitárselos.

No teniendo otra opción emigraron hacia Tijuana. Aquí es donde abrirían un restaurante en el Centro, también es donde tendrían a 3 hijos más; por azares del destino el primer hijo contrajo Polio, por lo que Hajime tenia que llevarlo cargando cada semana a Estados Unidos donde recibía el tratamiento. Otro evento desafortunado ocurriría en 1942 cuando Sadao murió inesperadamente dejándola con 7 hijos. Sin embargo, el primo de su difunto esposo se compadeció de ella y decidió ayudarle; su intención inicial era emigrar a todos de regreso a Japón, pero México había entrado a la guerra ese mismo año, por lo que se le ordenó a todos los japoneses y alemanes que vivieran en frontera o en puertos a concentrarse en el centro de la República.

Varias familias japonesas fueron llevadas al Distrito Federal, aquellos japoneses que tuvieran una esposa mexicana tenían la opción de ir solos; los que contaban con familiares o alguna casa se les permitió permanecer en la capital, los que no fueron mandados a una hacienda en Temixco, Morelos. Aquí Roberto, el hijo con polio, conocería a su futura esposa Juana Nomura; aunque durante su estancia en Temixco convivieron muy poco.

Dicha hacienda tenía un caserón en el cual cada familia contaba con un cuarto. La mayor parte de los que se encontraban ahí se dedicaron al cultivo de arroz, melón y distintos tipos de verduras, por el cual obtenían un salario de dos pesos a la semana. Los niños asistían a clases de japonés con maestro al que simplemente se referían como “Sensei”, aquellos que fueron afortunados pudieron ir a la primaria que se encontraba cerca de la hacienda; esta primaria contaba con solo dos maestros, una profesora que se encargaba de primero, segundo y tercer año, y otro que se encargaba de cuarto, quinto y sexto.

Al finalizar la guerra en 1945 se les dijo que el caserón iba a ser derrumbado dentro de unas semanas por lo que tenían que salir. Varios de los padres salieron a buscar trabajo; algunos no regresaban por días hasta encontrar hogar y empleo, la mayoría lo encontró con japoneses ricos que se habían asentado en el Distrito. Por su parte, Hajime y su esposo encontraron trabajo sembrando cultivos en Mixqui, ya que esto parece haber sido lo que mejor sabían hacer; después de un tiempo emigraron al Distrito Federal. Al poco rato de llegar y establecerse en la capital, el segundo esposo murió; aunque en esta ocasión la familia se encontraba en mejores condiciones, ya que todos los hijos estaban trabajando.

Cada año la embajada japonesa realizaba banquetes en año nuevo, fue en la celebración de 1956 cuando Roberto y Juana se volverían a encontrar y entablarían una amistad que se convertiría en matrimonio el 28 de Noviembre de 1959. En 1960 nació su primer hijo al que llamaron Fidel, él terminaría graduándose de médico y especializándose en pediatría; al llegar 1962 Juana recibió la noticia de estar embarazada, sin embargo, trágicamente perdería al bebe en un aborto natural; para 1964 nacería su primera hija, Hortensia; y en 1967 nació su segunda y última hija a la que llamaron Sonia, que en un futuro se convertiría en mi madre.

En una fiesta de preparatoria en 1984 Sonia conocería a mi padre. La impresión inicial que él causó sobre ella fue la de alguien con poca amabilidad y cortesía (idea que aún mantiene), sin embargo para 1986 ya iniciaban su noviazgo; para finales de 1988 mi madre emigró junto con mi tía a Tijuana sin el conocimiento de su embarazo, a inicios de 1989 mi padre vendría a acompañarlas.

A los dos meses se dieron cuenta del embarazo y avisaron a sus padres para informarles el nacimiento de su hijo; los abuelos maternos llegarían a la ciudad a principios de Marzo, mientras que Hajime llegaría en Agosto. El niño, es decir yo, nació el 11 de agosto del mismo año; el nombre que eligieron fue el de Víctor por parte de mi padre, y Kiyoshi debido a que un tío de mi madre acababa de fallecer, sin embargo gracias a un error ortográfico cometido por mi abuela tengo nombre de niña (Kyoshi).

Pero volviendo a la historia original. En Octubre de 1996 la joven japonesa que fue arrastrada hacia el matrimonio moriría a la edad de 94 años, debido a una ulcera que irónicamente fue provocada por los medicamentos que ingería. La influencia que ella ejerció sobre la familia se puede notar sobre todo en la forma de preparar la comida, de hecho en varias ocasiones se nos ha informado que nuestra casa tiene un olor similar a la salsa de soya.

Maquilapolis




Geografias cruzadas



Adriana Trujillo, Dir. (2006). Geografías cruzadas [documental]. Tijuana, México/Zaragoza, España: Prod. YONKEart, Guión Itzel Martínez, Iván Diáz y Adriana Trujillo.

Que suene la calle


Itzel Martínez, Dir. (2006). Que suene la calle [documental]. Tijuana, México: Prod. YonkeArt.

FRONTIER LIFE


Hans Fjellestad, Dir.y Prod. (2002). Frontier Life [documental]. México/E.U.: 85 min.
[Iván Díaz, co-productor. Inglés y español con subtítulos.].

Info:

la frontera en palabras





El objetivo de este ejercicio fue revelar los prejuicios que los estudiantes tenian sobre la frontera en la primer sesion, prejuicio comprendido como un conocimiento previo y referencia para introducirse al estudio sistematico de un aspecto de la realidad.

BIENVENIDOS

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/Migración y Frontera
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